quiche ligera calabacin y queso cabra
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Quiche ligera de calabacín y queso de cabra ¡sin nata!

Cómo preparar una quiche o tarta salada cremosa de calabacín y queso de cabra sin nata. El resultado es un pastel salado ligero muy fácil de preparar.
Tiempo de preparación15 min
Tiempo de cocción45 min
Tiempo total1 h
Plato: Aperitivo
Cocina: Francesa
Keyword: Calabacín, Queso de cabra, Quiche, Tarta salada

Ingredientes

  • 1 lámina masa quebrada
  • 330 ml leche evaporada
  • 1 calabacín
  • 1 puerro
  • 1 rulo queso de cabra
  • 3 huevos
  • Sal
  • Pimienta
  • 2 cdas aceite de oliva

Elaboración paso a paso

  • Empezaremos preparando las verduras. Para ello limpiamos y secamos el calabacín y lo troceamos. Con el fin de poder decorar un poco la quiche, cortaremos una parte del calabacín en 8-10 rodajas finas y el resto en dados.
  • Limpiamos el puerro eliminando una capa de hojas exteriores, las raíces y la parte más dura de las hojas verdes, conservando la parte verde más tierna. Lo abrimos por la mitad y lo enjuagamos para eliminar toda la tierra que pudiera tener por dentro. Secamos y troceamos.
  • Calentamos una sartén con un chorro de aceite de oliva y agregamos el puerro y el calabacín troceados. Sazonamos al gusto y pochamos a fuego medio unos 10 minutos.
  • Aprovechamos el tiempo en el que se cocinan las verduras para preparar la masa y el resto de relleno.
  • Sobre una fuente redonda con bordes bajos, extendemos la lámina de masa quebrada y la ajustamos al molde. Yo siempre dejo la hoja de papel que viene con la masa entre el molde y la masa, así me aseguro que no se me va a pegar, pero si lo prefieres puedes engrasar el molde. Recortamos el exceso de papel y acabamos de ajustar bien la masa.
  • Con la ayuda de un tenedor pinchamos la base de la masa repetidas veces, así nos aseguramos de que no subirá durante el horneado. Dejamos a un lado por el momento mientras seguimos con el relleno.
  • En un cuenco agregamos la leche evaporada, los huevos, sal y pimienta al gusto y mezclamos muy bien con tenedor o varillas. Dejamos a un lado.
  • Cuando las verduras estén listas, las repartimos sobre la masa quebrada, recuerda reservar las rodajas de calabacín para la decoración final.
  • Cubrimos las verduras con la mezcla de leche evaporada y huevos y con la ayuda de un tenedor o cuchara nos aseguramos que las verduras no se han movido y cubren uniformemente la tartaleta. Por encima colocamos las rodajas de calabacín y el queso de cabra.
  • Llevamos al horno precalentado a 180 ºC con calor arriba y abajo unos 35-40 minutos o hasta que veamos que el relleno ha cuajado y la masa está dorada por debajo.

Notas

Lo que más me gusta de este tipo de tartas es que las podemos servir tanto frías como calientes. A mi personalmente me gustan más recién salidas del horno, pero también disfruto muchísimo de comerme los restos de quiche ya fríos al día siguiente.
En esta ocasión he utilizado masa quebrada comprada, pero si lo prefieres puedes preparar masa quebrada casera o incluso una masa integral, solo recuerda que deberás hornearla unos 10 minutos antes de colocar el relleno para evitar que quede cruda.
Por otro lado, también puedes utilizar masa de hojaldre en lugar de la masa quebrada. El proceso es exactamente el mismo que he descrito más arriba, pero conseguimos un resultado diferente. Cuando preparo quiche, suelo alternar ambas bases.
A la hora de rellenar la quiche podemos dejarnos llevar, pues la combinación de sabores es infinita. Podrás usar el tipo de queso o las verduras que más te gusten para darle un toque diferente cada vez que las prepares.
El puerro le aporta esa cremosidad que le podría faltar al pastel al no utilizar la grasa de la nata en su elaboración, por lo que podrás probar de sustituir la nata en cualquier tipo de quiche por un sofrito de puerro y leche evaporada. El resultado es una quiche mucho más ligera pero igualmente deliciosa.