Caldo de pollo casero y las mejores recetas para utilizarlo

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestShare on YummlyPrint this pageEmail this to someone

El caldo de pollo casero es uno de los básicos imprescindibles en la cocina, y no solo a la hora de preparar una sopa, ya que muchas de las recetas que preparamos a diario llevan un caldo de base.

Caldo de pollo casero

Creo que nunca he comprado un caldo de esos que ya vienen preparados y listos para usar, ya que si lo preparo yo en casa estoy segura de que ese caldo en 100% natural y con ingredientes de calidad (aunque lo más importante es que me aseguro de que no lleva ni conservantes, ni colorantes). Además, es tan sencillo de preparar y tan fácil tenerlo siempre a mano que nunca he tenido necesidad de comprarlo.

Si tu también quieres tenerlo siempre a mano solo tienes que prepararlo un día cualquiera en el que tengas que estar un rato en casa (mientras miras la tele por ejemplo, ya que el caldo se hace solo), dejarlo enfriar y congelarlo en tuppers. Así de sencillo.

Así que tanto si quieres preparar una sopa rellena tan típica en estas fechas o cualquier otra receta en la que necesites algo de caldo de pollo, sigue leyendo. Al final de la entrada te enseño unas cuantas recetas en las que lo puedes utilizar.

Ingredientes para el caldo de pollo casero:

½ pollo, 2 litros de agua, 3 zanahorias grandes, 1 cebolla grande, 6 bolas de pimienta y (opcional) 2 ajos.

Elaboración del caldo de pollo:

Empezamos limpiando la cebolla y la partimos por la mitad. Repetimos el proceso con las zanahorias, las limpiamos y las cortamos en 2-3 trozos grandes cada una.

En una olla grande vertemos 2 litros de agua, así como el pollo cortado en 2-3 trozos grandes, las verduras y el ajo machacado. En caso de que el agua no cubra todos nuestros ingredientes, agregamos un poco más.

Tapamos la olla y cocemos a fuego medio-bajo un mínimo de 40 minutos para que el caldo coja todo su sabor; retiramos del fuego y lo colamos. Si quieres reducir el tiempo de cocción puedes subir el fuego, pero seguramente no va a coger tanto sabor.

Caldo de pollo casero

Como ves este caldo no lleva nada de sal, pues tengo entendido que añadir sal al agua afecta a la cantidad de sabor que suelta el pollo y las verduras, por lo que una vez que lo haya colado y antes de usarlo podrás añadir sal al gusto, así como las hierbas aromáticas que tu quieras (romero, perejil, apio…).

Algunas de las recetas para las cuales te va a venir bien el caldo de pollo:

Como no se debe desperdiciar nada, con el pollo y las verduras restantes puedes preparar unas ricas croquetas de pollo. O, si lo prefieres, puedes aprovechar y añadir unas patatas al principio, para así obtener dos platos a la vez: por un lado el rico caldo de pollo y, por otro, un plato de cocido, que solo tendrás que aliñar con un poco de sal y aceite de oliva.

Alitas de pollo al ajillo: Si te gustan las alitas de pollo no puedes perdértelas al ajillo, porque están tan tiernas y sabrosas que no podrás dejar de comerlas ni de chuparte los dedos.

Pimientos rojos rellenos de arroz: Estos pimientos están muy ricos, a la vez que son perfectos para una comida de lo más completa y sana.

El caldo de pollo es un básico para preparar todo tipo de risottos, sin duda la mejor forma de disfrutar de un buen arroz.

Además, el caldo de pollo es perfecto para preparar todo tipo de sopas y cremas.

¿Se te antoja?
¡No dudes en probarlo y comentarme el resultado!
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestShare on YummlyPrint this pageEmail this to someone

Deja un comentario